No hay nombres.







La relación entre filosofía y educación, tanto como con las ciencias; siempre ha sido, o a venido siendo un olvido. Olvidamos su porvenir, olvidamos su ulterior encuentro. En un momento donde la diseminación total del fundamento, en la pura deriva por significaciones ajenas, es, nos presentamos como meras mercancias fetichizadas, siempre alegorías de algo que jamás somos.

No hay comentarios: